On/Off. Disfrutando en equilibrio todos tus entornos



Primeramente, respondí a las preguntas con la estimación de horas y veces que hacía cada una de las cosas y después en un diario iba anotando las veces y el tiempo que dedicaba a cada pantalla, aplicación, redes sociales, y demás. Lo más fielmente posible.

Preguntas
Estimación
Realidad
¿Cuántas veces diarias accedes a tu dispositivo móvil?
100 veces/día
350 veces/día
¿Cuánto tiempo dedicas en conjunto Twitter, Facebook e Instagram?
1 hora/semana
2 horas/semana
¿Cuánto tiempo dedicas a las redes sociales de mensajería instantánea?
1 horas/día
3 horas/día
¿Cuántas notificaciones recibes al día?
10 – 15/día
80 – 100/día
¿Cuánto tiempo dedicas a ver la televisión y/o plataformas streaming?
2 horas/día
3 horas/día
¿Cuánto tiempo dedicas a estar pendiente de la actualidad (ver periódico, leer blogs…)?
0/día
Media hora/día
¿Cuánto tiempo dedicas a  jugar a videojuegos?
1 hora y media/día
3 horas/día
¿Cuánto tiempo dedicas a las pantallas sin contar el tiempo de trabajo? ¿Y en total?
1 horas/día
3 horas/día
4 horas/día
8 horas/día
¿Comes delante de pantallas?
¿Interrumpen las pantallas tus relaciones? Es decir, mientras conversas o estás con tus amigos o tu familia, ¿utilizas tus dispositivos?
¿Interrumpes tu trabajo para contestar notificaciones, consultar tus redes sociales u otras páginas no relacionadas con lo que estás haciendo?
¿Tienes una actividad de ocio no mediada por pantallas?
¿Pasas algún rato sin hacer nada (de nada)?
No
No

Después de realizar esta actividad soy plenamente consciente de que la idea que yo tengo del uso que hago de las “pantallas” no es nada real. Mis datos han salido bastante por encima de lo que había estimado en un principio.
Al móvil accede un número sin fin de veces, tanto en casa como en el trabajo o incluso en los trayectos de autobús o metro. Hay veces que siento que el móvil suena o vibra, miro y luego no hay ninguna notificación. Esto me pasa bastante a menudo.
En lo que a Redes Sociales se refiere a excepción de What´s App, en general las consulto muy raras veces. Si bien es cierto que tengo Twitter, Facebook, Instagram y Linkedin. Las que más consulto es Facebook y le doy a “like” a cosas del trabajo, pero en general no las uso. Sin embargo, las Redes Sociales de mensajería instantánea con What´s App la consulto constantemente y procuro mirarla y leerla siempre que puedo.
Cuando contesté a cuántas notificaciones recibes al día, pensé sólo en What´s App, pero me llegan un sinfín de notificaciones tanto de What´s App, como de correo electrónico, de Youtube, del tiempo, mensajes, Amazon… es bastante importante, porque sólo nos centramos en algunas cosas y podemos tener en muchas ocasiones una mirada sesgada de la realidad
Yo pensaba que dedicaba unas dos horas aproximadamente a plataformas streaming y realmente dedico 3 horas al día. Amazon video, Netflix…
Sin embargo, no dedico ningún tiempo a estar al día de la actualidad a excepción de la media hora diaria del telediario.
Dedico mucho tiempo a los videojuegos, y ahora es más fácil, porque están descargado en el móvil o en la Tablet. Asique su acceso es rápido.
La siguiente pregunta es algo que no ha cambiado desde bien joven, ya que siempre he comido delante de una pantalla, al principio era la televisión, según fui creciendo fue el ordenador, y ahora es el móvil.
Tanto en el trabajo como en casa, las notificaciones que recibo interrumpen mis conversaciones o mi trabajo, aunque procuro tener el móvil en silencio o en modo vibración. Pero las notificaciones me llegan al móvil o al ordenador indistintamente.
Sí que puedo decir que realizo una actividad sin necesidad de tener pantallas delante.
Puede seguir punto por punto cada una de las preguntas realizadas, pero puedo concluir diciendo que las pantallas se han convertido parte de mi vida en mi día a día. Me acompañan a donde quiera que vaya, ya sea la televisión, tablet, móvil., incluso en el metro hay “pantallas”. Ni que decir tiene, que las pantallas se han ido introduciendo en mi vida de manera paulatina, casi sin darme cuenta. Aunque sí que puedo decir que hago deporte y realizo actividades que no dependen de las pantallas. Sí que me ha hecho darme cuenta de que realmente utilizo mucho más las pantallas de lo que yo pensaba. Suponía que las utilizaba menos. Además, me hace reflexionar sobre qué ejemplo y educación estoy transmitiendo a mis hijos del correcto uso de las pantallas.
Creo que el uso que hacemos de las nuevas tecnologías no es el adecuado y no es sano. Ahora, al estar conectado todo el día, estamos en la era del “ya”, de todo ahora, de no dejarlo para después. Esto lo noto en el trabajo, por ejemplo, los mensajes de What´s App, los correos electrónicos., me llegan en cualquier momento al móvil, no hay una sensación real de desconectar del trabajo.

Las propuestas de mejora que hago son las siguientes:
Desvincular el correo electrónico del trabajo en el móvil, para poder desconectar del todo y volver con las pilas cargadas diferenciando bien los momentos de ocio y de trabajo. Esto ayudará a tener una vida sana y no tener rodo tan interrelacionado.
Mirar el What´s App, por la mañana a primera hora, después de comer y antes de irme a dormir. Esto ayudará a no estar pendiente del móvil y desconectar. Aprender a dejar las cosas para después, nos ayudará a la tolerancia a la frustración, ya que las cosas pueden esperar.
A la hora de comer que sea más un momento de familia y preguntarnos entre nosotros qué tal ha ido el día y no se convierta en comer sentados delante de la televisión.
Relegar los videojuegos a momentos de final del día o de fines de semana. Pero con una hora máxima de duración.
No contestar notificaciones que no sean de lo que se está realizando en ese momento. Es decir, que, si estamos trabajando, trabajemos; que, si estamos de ocio, sigamos en el ocio., no dejarnos despistar por posibles notificaciones vengan de donde vengan.
Desactivar las notificaciones de las aplicaciones tanto como sea posible para evitar despistes o restringirlas a determinadas horas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Proyecto: Exilio republicano

Proyecto Derechos Humanos